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Manejo del estrés competitivo en Jugadores/as de etapas juveniles

 

HECTOR JESUS ARAQUE
Entrenador de futbol ATFA
Primer entrenador categoria Sub -16 Club Fortaleza CEIF
Bogota – Colombia

 

 

El estrés es un reflejo de inseguridad; “una posible definición de estrés es: el estrés es lo que sientes y a lo que reaccionas cuando te sientes amenazado o inseguro”. (Srebro, 2009, pág. 23).

Otro concepto de estrés podría ser; “el estrés es la diferencia resultante entre los desafíos que debemos resolver y los recursos con los que creemos contar para resolverlos”. (Dep. Academico-ATFA, 2005, pág.3).

El estrés es un mal que debemos reconocer y aceptar dentro del día a día del jugador/a, incluso del jugador/a joven, puesto que distintos factores influyen en él generando estrés, esto inevitablemente trae perjuicio para el rendimiento dentro de la cancha, así como también consecuencias en lo fisiológico y por su puesto en lo psicológico, no es descabellado hablar de las consecuencias dentro de lo relacionado con la medicina del deporte, es por ello que uno de los peores errores que comete el jugador/a joven es pensar que él particularmente no tiene o no se deja afectar por el estrés. El primer paso siempre será aceptar que el estrés nos ataca y a partir de allí, trabajar para cambiar esa realidad a nuestro favor, en este trabajo de investigación es importante además entender que a los niños/as también los ataca el estrés competitivo, aceptar esta realidad es el inicio del proceso hacia el control del estrés.

“El mayor error que puede cometer un jugador/a es negar el estrés que siente. Tal negación le impide controlar el estrés y redunda en un daño inmediato a su actuación en el terreno de juego”. (Srebro, 2009, pág. 30).

Cabe destacar lógicamente que hoy en día desde la psicología deportiva y el desarrollo de la neurociencia se han buscado soluciones, así se han generado métodos que nos permitan sobreponernos al estrés, moldearlo e incluso manejarlo a nuestro favor, pues de más esta decir que el estrés no siempre es malo, pero cuando es excesivo debemos controlarlo. Distintos estudios nos dan posibles maneras de controlar el estrés y así poder obtener un óptimo rendimiento en la cancha, llegando a conseguir excelentes resultados deportivos, a partir de un adecuado manejo psicológico e incluso fisiológico de este.

Los pensamientos del jugador/a son una de las principales causas del estrés competitivo, puesto que a su cabeza llegan muchas ideas y suposiciones sobre lo que puede pasar en la competencia, todo lo que piensa tiene un poder enorme sobre él, aunque crea el jugador que no, en realidad los pensamientos que tiene generan un nivel de estrés muy alto en él, esto sin duda puede afectar el accionar en el campo de juego.

Además, la incertidumbre hace que los pensamientos que tiene el jugador/a joven sean en su mayoría negativos, y casi siempre lo lleven por el camino del pensamiento Desmotivador, lo que hace que sus razonamientos impacten negativamente su autoestima, y lo vayan orientando hacia el estrés competitivo.

“En el deporte las peores amenazas son producto de nuestros pensamientos y solo existen en nuestra mente o imaginación”. (Srebro, 2009, pág. 24)